La ciudad de San Severo, en la región de Puglia, se ha impregnado durante esta semana de la esencia de la internacionalización y la experiencia de Erasmus +. El Proyecto BEE (Becoming European Ecocitizens), en el que participa nuestro centro educativo, contó con la participación en esta segunda movilidad de más de 60 alumnos y 10 profesores en un programa dedicado a concienciar a sus integrantes en la importancia de ser ciudadanos europeos ecológicos.

La expedición tinerfeña disfrutó de unas jornadas previas en la capital italiana en la que pudo disfrutar de la riqueza histórica de Roma y dar valor a los conocimientos adquiridos en el centro sobre la Antigua Roma. El Coliseo, La Fontana di Trevi, la Columna de Trajano, El capitolio, el Foro romano, El Panteón o las diversas y monumentales plazas fueron algunos de los puntos que visitaron los estudiantes y profesores desplazados hasta el país transalpino. Además, en la mañana del domingo visitaron el Vaticano, y compartieron con el Papa Francisco la celebración de mediodía. 

Ya en San Severo compartieron inolvidables momentos y experiencias, no sólo con sus familias de acogidas, sino con los alumnos de Italia, Portugal, Polonia, Hungría y Turquía, con el inglés como idioma vehicular, que también se desplazaron hasta este punto de encuentro. Tenerife y nuestro colegio tuvieron, al igual que los centros educativos y países participantes, su protagonismo con una emotiva presentación de nuestros alumnos, que abordaron la idiosincrasia de nuestra tierra, su cultura, gastronomía y tuvieron un cariñoso recuerdo a la isla de La Palma.

El bosque Umbra, en el Parque Nacional Gargano, y la Cala Molinella sirvieron para constatar la riqueza natural de esta región a orillas del Mar Adriático. La técnica de pesca realizada en esta zona fue descubierta por los estudiantes al visitar un «trabucco», tradicional construcción en el mar con un sistema de poleas y grandes redes. 

El deporte y el medioambiente se han dado de la mano en diversas actividades estos días. Las dinámicas realizadas por los diversos países y una vuelta ciclista solidaria por las calles de San Severo, sirvieron para activar el cuerpo y buscar alternativas sostenibles y ecológicas que beneficien la conservación de nuestro planeta. La excursión a las impresionantes Islas Tremiti sirvió a los «ecociudadanos» para disfrutar de una jornada náutica, a la par que valorar la necesidad de conservar nuestra naturaleza y fondos marinos.

Con la alegría de recuerdos inolvidables, de una experiencia que deja huella y la tristeza de que finalizaba los alumnos y profesores participantes se despidieron con el deseo de volver a reencontrarse. En septiembre, Portugal espera a nuevos alumnos que sumarse a esta actividad lingüística, ecológica y, sobre todo, vital.